Cada lugar debe desarrollarse

Nuestras ciudades deben crear puentes de conexión entre zonas rurales y urbanas, entre territorio y procesos productivos, entre los ciudadanos y sus instituciones. Los procesos e instrumentos de planificación deben asumir los compromisos de recrear la complejidad urbana, respetar la diversidad de sus actores pero además integrar los conceptos de competitividad, equidad y sostenibilidad.
 
Hoy es vital centrarse en lo local debido a las crecientes demandas para otorgar soluciones. La promoción económica, el desarrollo social, el medio ambiente y la seguridad tienen que ser parte de la agenda regular de los municipios y para eso la planificación debe ser un acto de soberanía de nuestras comunidades.
 
Desde el peronismo debe concebirse al municipio como una comunidad de vida con demandas propias, cuyos problemas han de enfocarse, plantearse y resolverse teniendo en cuenta la naturaleza de la propia comunidad, sus necesidades y sus fines, su situación y sus recursos.
 
Es fundamental estar en contacto directo con las necesidades cotidianas y en lo local vemos reflejadas con mayor exactitud las inquietudes y necesidades de progreso.